Modelo de exposición de un pescador japonés

18 julio, 2011 § Deja un comentario

Lo que vemos aquí es el modelo de exposición de un pescador japonés, buscando pulpos y otros animales del mar. El barco ha sido sujetado a una base de plástico lechoso y nos permite ver al pescador que emplea una caja de madera con fondo de cristal para poder ver mejor el fondo del mar donde espera encontrar exquisiteces.
En un espejo, dispuesto encima, vemos el barco, el equipo y el pescador, arrodillado en el suelo de madera del barco, con la cabeza en un saco de cuero, desde el punto de vista de una gaviota. La imagen reflejada en el espejo no facilita muchas informaciones adicionales y, no obstante, nos fascina y permite obtener una profunda impresión de la escena: somos tanto observador desde la tierra como también gaviota. Así es como un objeto sencillo multiplica el efecto de los esfuerzos del constructor del modelo de la escena.

House F

13 julio, 2011 § Deja un comentario

Esta vivienda obra del arquitecto Santiago Parramón se caracteriza por su emplazamiento en un terreno con fuerte pendiente y con un riachuelo que lo atraviesa. Una orografía ligeramente accidentada, el terreno rocoso y la preservación de la mayoría de los árboles fueron las pautas de proyecto.
El objetivo de Santiago Parramón era ocupar mínimamente el solar liberando el paso del riachuelo para que atravesara libremente el terreno, justo por debajo de la vivienda, y asía dejara oír el sonido del agua en su transcurrir, el olor que desprende la vegetación, las texturas… Todo esto sumaba a la vertiente emocional que el arquitecto pretendió que tuviera el proyecto.
Finalmente se optó por dejar el solar intacto y apoyar un objeto, un gran volumen que descansa en una mínima superficie de apoyo. La vivienda tan solo toma contacto con el terreno a través de un núcleo central de pequeñas dimensiones. La acotación de la cimentación fue una labor arqueológica sobre la que se actuó como auténticos cirujanos para minimizar el impacto a la superficie rocosa. 


El núcleo central incorpora en su interior una escalera que se prolonga hasta la cubierta, donde dos grandes jácenas se lanzan hacia los extremos del edificio. Los forjados de las plantas inferiores se apoyan en ese núcleo central y se lanzan a encontrar los tirantes que cuelgan desde las jácenas de cubierta. La casa está colgada.
El objetivo de Parramón es que el proyecto se entendiera como un objeto unitario, por ello que todo el programa y la interacción de esté con el exterior se producen en su interior. Se trata de crear espacio dentro de un objeto, un objeto “tallado” al que se le hizo una serie de penetraciones que cruzan vertical, horizontal y transversalmente y que, a modo de túneles de mina, nos comunican con el exterior. 


Esos túneles están completamente revestidos, tanto suelos, como techos y paredes, de cuarcita celeste.
El interior y el exterior de la vivienda son de color blanco y todas y cada una de las interacciones que se producen entre el espacio interior y el exterior se resuelven con el mismo material: la cuarcita celeste, ya que por sus características proporciona un suave reflejo que permite que la naturaleza entre en el interior. Tan solo blanco y celeste: cuerpo y perforación.
De esta forma el paisaje, además de verse a través de la superficie acristalada del final del corredor, se refleja de forma calidoscópica proyectándose hacia el interior. Uno de estos pasillos verticales que funciona como pozo de luz natural permite la observación del riachuelo desde las estancias principales, que situadas a diferentes niveles, se asoman para ver cómo transcurre. El interior está completamente bañado por la luz natural, los espacios son continuos y amplios. Se puede sentir la magnitud en su completa dimensión.
El color claro exterior busca un pretendido contraste del objeto con la vegetación. Cuando ésta y el arbolado vayan creciendo con el paso de los años se podrá alcanzar el último objetivo del arquitecto, descubrir la vivienda oculta tras los árboles. 


Se trata de una Vivienda-Estudio. El programa está dispuesto en tres niveles. La planta noble se encuentra en el nivel superior y justo por debajo de ésta se sitúa la planta de los dormitorios, en el último nivel se ubican los servicios complementarios. 

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REUTILIZACION DE CAJAS

8 julio, 2011 § Deja un comentario

¿Por qué gastar dinero y comprar muebles de presentación costosos, si los puede hacer uno mismo? En este caso no debemos apilar los productos en anaqueles y ni siquiera sacarlos de sus cajas de cartón.

Supongo que se requiere una cierta habilidad para no dañar los productos cuando se recortan las ventanas en la caja de cartón, pero supongo con cierta práctica y la fuerza de gravedad no es ningún problema.

La pregunta es si el propietario de la tienda era simplemente perezoso o quizás un pícaro, ¿o ambas cosas? ¿Pensó que sus “muebles” hacen creer a la gente que él es más barato que los demás o está tan frustrado por sus ganancias mínimas que resolvió expresar sus sentimientos de esta manera? ¿O bien es su manera de convertir un negocio que sería totalmente normal en uno absolutamente singular? ¿Se enteró que un tal sistema de autoayuda así realmente permite aumentar las ventas? Tal vez, el marco proporcionado por las cajas de cartón confiere un aire extraordinario a los productos en comparación con aquellos que se hallan debajo en los anaqueles. ¿Nos ayuda saber que la tienda se halla en Barcelona, en un barrio más bien humilde?

El diseñador británico Jasper Morrison (*1959) es precursor de la “nueva simplicidad”, una tendencia que preconiza una interpretación humilde y más seria del diseño. En 2006, él y el diseñador japonés Naoto Fukasawa suscitaron una gran atención con la exposición “Super Normal”y las tesis presentadas en ella.

www.vitra.com

Alhondiga de Bilbao

6 julio, 2011 § Deja un comentario

La Veneciana Glassolutions con diferentes productos ha sido protagonista en la rehabilitación de La Alhóndiga de Bilbao (HÓ), un espacio de 43.000 metros cuadrados destinados al arte, al deporte y al ocio en pleno centro de la capital vizcaína. El prestigioso arquitecto francés Philipe Starck ha sido el responsable de esta impresionante rehabilitación que aúna un estilo tradicional con modernas soluciones y materiales.
La Alhóndiga ha tenido en el vidrio uno de los principales materiales para su restauración.

En el atrio interior se ha utilizado una doble piel de vidrio para forrar la parte interna, con una composición de STADIP en ambas caras y con una totalidad de vidrio colocado de 6.000 metros cuadrados. El objetivo de esta doble piel es potenciar la funcionalidad del espacio mejorando su acústica y respetando la estética. Para ello, se eligió un vidrio con gran transparencia.
La segunda piel, que a la vez que funciona como fachada en la parte alta, se utiliza en su parte inferior como cerramiento para oficinas y locales. En este caso se ha elegido una solución de vidrio de seguridad. La principal premisa en todo momento fue el respeto por la estructura antigua del edificio, así como de las carpinterías artesanales que contrastan estéticamente con la transparencia del vidrio. Para el cerramiento de fachadas utilizaron un doble acristalamiento CLIMALIT PLUS CONFORT con control térmico, solar y acústico; en la parte interior de las zonas comerciales, deportiva y la Mediateka se utilizó un CLIMALIT con vidrio laminar STADIP de seguridad. 


Una de las zonas más espectaculares del edificio es la azotea, con una cubierta de vidrio con control solar, y en la que han instalado una enorme piscina cuyo suelo tiene una pequeña zona de vidrio que permite ver a más de 9 metros de altura los visitantes que se encuentran en el hall. El vidrio utilizado en la piscina es un vidrio antideslizante de seguridad llamado Sentry Glass, solución que La Veneciana Glassolutions ofrece junto con la empresa DuPont. Este producto de DuPont es un butiral reforzado cuya peculiaridad es dotar al vidrio de una resistencia muy superior a la normal.
Pero la aplicación que más interés ha despertado, ha sido el túnel de vidrio que acoge la enorme escalera de acceso de la planta baja al semisótano. Vidrios de seguridad en color gris que llegan a tener una dimensión de 6 x 3 metros.
A la complejidad del acceso del vidrio a la obra, debido a su gran tamaño, hay que añadir la dificultad de la unión de las piezas para la elaboración del túnel, sin ningún herraje ni accesorio. La Veneciana Glassolutions junto con la empresa Poinller ha utilizado adhesivos de alta tecnología y sistemas de unión que hacen que la estética final del túnel sea impecable. Grandes piezas de vidrio que encajan unas con otras sin aparentemente ninguna unión. Una solución de montaje innovadora y compleja.
En total La Veneciana Glassolutions ha utilizado más de 9.000 metros cuadrados de distintas composiciones de vidrio que ofrecen a la obra HÓ una estética moderna y funcional que realza el estilo tradicional del edificio.

La Alhóndiga de Bilbao
Esta emblemática construcción, fue finalizada en 1909 por el arquitecto Ricardo Bastida (1878-1953), lo único que se ha conservado de ella son las artísticas fachadas originales, su interior ha sido restaurado recientemente para albergar un espacio atractivo y multiuso para la capital vizcaína. Si tuviéramos que destacar algo de su interior seguramente serían las 43 columnas de 3 metros de altura ubicadas en el hall creadas por el experto en ambientación cinematográfica Lorenzo Baraldi en diferentes estilos decorativos y distintos materiales como el mármol, bronce, madera, ladrillo, terracota vidriada o piedra de Lecce creando un heterogéneo estilo decorativo de especial belleza. HÓ dispone de tres edificios de cuatro plantas con siete más subterráneas.

De éstas, cinco están destinadas a parking y dos a cines con una gran sala de exposiciones y un auditorio con aforo para 400 personas. La antigua Alhóndiga de Bilbao se ha convertido así en un complejo de interés arquitectónico y turístico en pleno corazón de la capital vasca.

Recicladecoración: asientos hechos con botes de spray

29 junio, 2011 § Deja un comentario

El reciclaje no tiene límite, solo el que marque nuestra imaginación, casi todo lo inorgánico que tiramos a la basura, puede servir para construir otra cosa, el caso es que se nos ocurra el qué. Hay gente muy ocurrente en ese sentido, que con más o menos acierto utiliza residuos en potencia para fabricar muebles y complementos decorativos, como estos asientos hechos con botes de spray.

Puf o escabel y sillón a juego ni más ni menos, que en este caso están fabricados con botes de pintura en spray, pero que se podrían hacer también con botes de laca o desodorante, de estos últimos seguro que consumimos más. Yo le veo un claro inconveniente y es que tengo dudas con respecto a la comodidad del asiento, habrá que colocar encima unos cuantos cojines para que quede algo blandito.

Me quedo con lo positivo, que es pensar que frascos aparentemente inútiles, por su resistencia y su dureza, pueden servir para construir estructuras de muebles de todo tipo. Después habrá que ver si es necesario añadir algo más para conseguir un acabado más conveniente según el caso, pero aunque no sea el sofá, que quizá sea algo excesivo, la idea del escabel es buena.

Jean Prouve

27 junio, 2011 § Deja un comentario


Al volver a visitar los nutridos archivos de Jean Prouvé, su hija Catherine nos lleva de paseo por la senda de los recuerdos
 
«A mi padre le encantaba balancearse sobre las patas traseras de su silla.Esa era la posición que adoptaba para reflexionar sobre nuevos inventos y sobre soluciones de diseño.Él era el único capaz de permanecer completamente inmóvil apoyándose sólo en dos patas».

Este recuerdo de su hija nos entrega, además, una pista de por qué dos patas de Standard, la silla más conocida de Jean Prouvé, tienen esa típica forma cónica.A diferencia de las delgadas patas delanteras de la silla, que parecen alfileres, el par trasero se va adelgazando a medida que desciende hacia el suelo.Fabricadas con láminas plegadas, sus patas son robustas, pero ligeras a la vez.Pero, quizá, igualmenteimportante es la forma en que se prestan para usos más lúdicos que para el mero hecho de estar sentado.

Jean Prouvé es descrito, en general, como uno de los diseñadores franceses más relevantes del siglo XX.Fue un prolífico inventor, un apasionado profesor e ingeniero, un arquitecto, un trabajador práctico y un fabricante visionario.Su gran entusiasmo por la construcción tenía un alcance universal que incluía grandes máquinas industriales, el interior de cámaras fotográficas o la lógica de Bach, a quién no podía dejar de escuchar a todo volumen.Era piloto de aviones y de automóviles, y podía pasar horas ajustando los motores de los coches.Le gustaba que sus coches fueran rápidos y tener el techo de su descapotable abierto:«Ni siquiera echaba la capota cuando comenzaba a llover.Cuando éramos niños nos aseguraba que si él iba lo suficientemente rápido, la lluvia pasaría volando sobre nuestras cabezas» relata su hija.


En los primeros treinta años de su carrera trabajó en Nancy, en el Atelier Prouvé, taller que había fundado en 1931 después de haberse formado como herrero e ingeniero. En él se ocupó de un sinfín de soluciones de diseño para todo tipo de cosas, desde muebles de madera y de láminas hasta edificios experimentales. Su dedicación al bien común no sólo le llevó a unirse a la resistencia francesa durante la guerra –como consecuencia de lo cual, posteriormente fue nombrado alcalde de Nancy–, sino también a crear una gama completamente nueva de muebles destinados a mejorar edificios públicos tales como colegios, hospitales y oficinas.Diseñó para los sin techo y desarrolló refugios prefabricados, además de casas de vacaciones.Las casas tropicales empaquetadas y listas para armar de este periodo, como la Maison Tropicale, constituyen hoy en día uno de los tesoros más preciados de los aficionados a la arquitectura de colección. Fue en una de estas casas, realizadas como estudio de caso, en la que creció Catherine y sus cuatro hermanos.«La casa, al igual que el mobiliario, eran un modelo experimental.Vivíamos rodeados de prototiposque cambiaban continuamente, pues aún cuando la producción industrial de una silla ya se hubiese iniciado, papá seguía mejorándola y cambiándole partes y materiales». Las vacaciones familiares también eran una aventura.«Un verano lo pasamos todos juntos en una gran tienda de campaña que mi padre había diseñado exclusivamente para esa ocasión.Sin embargo, al final, la tienda “Butterfly” probablemente no pasó las cuatro semanas de prueba, pues nunca fue desarrollada como producto, y al año siguiente mi madre prefirió una autocaravana», cuenta. Años antes, la familia había probado, incluso, una de las casas de refugiados prefabricadas del inventor:«Debe de haber sido a principios de junio de 1946, cuando se colocó una casa empaquetada y lista para montar en un tren que la llevó a la Bretaña, donde mi madre esperaba la entrega.Ella se había marchado un par de días antes para buscar un sitio adecuado donde poder instalar la casa para todo el verano.En otoño, la casa fue desarmada nuevamente, vendida y enviada a los nuevos dueños».

«Éramos como una familia de conejillos de Indias», comenta Catherine Prouvé riéndose.Todo giraba en torno a nuevas ideas.Las cenas transcurrían hablando sobre nuevas formas de construir cosas.Los compañeros de trabajo de la fábrica eran huéspedes habituales de la casa, y luminarias de la categoría de Le Corbusier y Alexander Calder también pasaron para realizar una visita. «Mi madre siempre tenía mucha comida lista.Nunca sabía cuántos amigos llegarían acompañando a mi padre.En algunas ocasiones, también había personas completamente desconocidas, incluso autoestopistas, a quienes había llevado en sus viajes entre Nancy y París», comenta.«Podía suceder que por la mañana caminásemos hacia el salón y asustásemos a un grupo de estudiantes que había pasado la noche en los sofás Cité».

Ese toque de humanidad particular era tan poco común en esa época que algunas veces jugó en su contra.«La gente criticaba a mi padre por ser un mal empresario.Ciertamente, él no estaba interesado en amasar una riqueza personal.Las ganancias anuales se invertían en primer lugar en máquinas nuevas y el resto se dividía entre los trabajadores.Si la inversión en investigación y en trabajadores satisfechos eran malas para los negocios, así sería». Catherine es particularmente consciente de este tipo de crítica hacia su padre, pues le recuerda el doloroso periodo en que Jean Prouvé fue apartado de la fábrica.En la década de los 50, el taller había crecido hasta transformarse en una importante empresa industrial y el nuevo socio financiero, Aluminium Français, había adoptado una estrategia más agresiva y orientada a las ventas.El esfuerzo por cambiar el enfoque de Prouvé, centrado en las labores operativas, y llevarlo hacia la administración fracasó. Sentado detrás de un elegante escritorio en los Campos Elíseos, en la lejanía de París, Prouvé se sentía alejado del proceso de diseño real en la fábrica y pronto se sintió frustrado.En 1956, abandonó su taller con las palabras:«Así no puedo trabajar».Por aquel entonces, había patentado ya más de 50 inventos.

Una vez dijo:«Construye para la eternidad y los objetos podrían convertirse en reliquias del pasado.Construye para una generación y podrían durar varias generaciones».La investigación continúa en Vitra.Una reciente visita a los nutridos archivos de Jean Prouvé no sólo lleva a redescubrir algunas maravillosas obras olvidadas; también confirma que el trabajo de Jean Prouvé aún forma parte del diseño más innovador, imaginativo y verdaderamente contemporáneo, incluso después de dos generaciones.Y tal como resume Catherine Prouvé:«¿A quién no le agrada pensar en una silla como algo más que una simple silla?».

Suelo de cuero con cinturones reciclados

24 junio, 2011 § Deja un comentario

El suelo, junto a los zócalos y las puertas define en gran medida la personalidad de las casas. Parqué, tarima, gres, moqueta… la elección es tan libre como difícil en algunos casos. A los materiales que hay en el mercado, sumamos aquellos que vienen directamente del reciclaje, como hemos visto en algunos casos utilizando cajas de vino o listones de madera de derribo.
Ting London, una empresa dedicada a la marroquinería, ofrece unas losetas hechas con cinturones reciclados. Es un suelo sorprendente y de gran atractivo, ya que dentro de una misma placa coexisten cinturones con distintos diseños y texturas. Desconozco si los cinturones están fabricados expresamente para este uso o por el contrario aprovechan los que no se han vendido de su división de moda.
Sea como sea, no se puede negar su gran originalidad.

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