Vidrios electrocrómicos

20 julio, 2011 § Deja un comentario

Saint-Gobain Glass ha firmado un acuerdo estratégico con la firma estadounidense SAGE para la fabricación de vidrios electrocrómicos de altas prestaciones.
En virtud de este acuerdo, Saint-Gobain aporta su marca a los vidrios SAGE y se aúnan los esfuerzos en fabricación y en I+D.

El pasado mes de octubre de 2010 empezó a funcionar una nueva planta de SAGE de 300.000 m2 y se estima que pará 2010 estará lista la nueva fábrica desarrollada conjuntamente por las dos compañías.
Los vidrios ELECTROCHROME, integrados en la nueva marca comercial Quantum Glass, serán distribuidos en España por la compañía La Veneciana GLASSOLUTIONS SAINT-GOBAIN.

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Modelo de exposición de un pescador japonés

18 julio, 2011 § Deja un comentario

Lo que vemos aquí es el modelo de exposición de un pescador japonés, buscando pulpos y otros animales del mar. El barco ha sido sujetado a una base de plástico lechoso y nos permite ver al pescador que emplea una caja de madera con fondo de cristal para poder ver mejor el fondo del mar donde espera encontrar exquisiteces.
En un espejo, dispuesto encima, vemos el barco, el equipo y el pescador, arrodillado en el suelo de madera del barco, con la cabeza en un saco de cuero, desde el punto de vista de una gaviota. La imagen reflejada en el espejo no facilita muchas informaciones adicionales y, no obstante, nos fascina y permite obtener una profunda impresión de la escena: somos tanto observador desde la tierra como también gaviota. Así es como un objeto sencillo multiplica el efecto de los esfuerzos del constructor del modelo de la escena.

Los dueños de la City española

15 julio, 2011 § Deja un comentario

El Paseo de la Castellana de Madrid acumula más de un centenar de edificios de oficinas. La Administración Pública es el gran ocupante y propietario, seguido de aseguradoras como Mutua. Entre los inversores privados, destaca Amancio Ortega.

Es una de las zonas más conocidas de Madrid y de España. Lugar de trabajo de miles de empleados de banca, multinacionales y abogados, repartidos en más de un centenar de inmuebles que conforman la estrecha pero extensa zona de negocios de la capital.


A lo largo de su más de seis kilómetros de longitud, el Paseo de La Castellana cuenta con 1,68 millones de metros cuadrados, repartidos en 101 edificios de oficinas. De estos inmuebles, según el informe elaborado por Cushman & Wakefield, 440.000 metros cuadrados corresponden a edificios singulares, es decir, los palacios e inmuebles históricos, como los que conforman los llamados Nuevos Ministerios.

Todos son de titularidad pública y, aunque su venta supondría unos importantes ingresos en las mermadas arcas del Estado, la mayoría de los expertos cree que no se producirá una desinversión de ese tipo a corto plazo. Descontados estos 13 inmuebles, 88 edificios de oficinas conforman la zona financiera de Madrid, cuyo inicio se enclava en la Plaza de Colón y acaba en el complejo Cuatro Torres Business Area, en la antigua ciudad deportiva del Real Madrid.

Terreno vedado
Este conjunto de edificios de oficinas de la Castellana sigue siendo terreno vedado para muchos inversores. En los últimos años, apenas ha habido transacciones en este mercado. “El enfoque patrimonialista y largoplacista de estos tipos de inversores explica, en parte, la escasa rotación de edificios en zona prime”, explica Lola Martínez, responsable de Research de Cushman & Wakefield. “Los propietarios de la Castellana suelen permancer en cartera mucho tiempo. Éste es el caso de Castellana 31, conocido como Edificio Pirámide, de Mutua Madrileña; y Catellana 216 (Puerta Europa), de Realia, por ejemplo”, añade.

En el caso de la edificación, entre 1990 y 2010, apenas se construyeron en la zona financiera de Madrid doce edificios, de los que cuatro conforman el complejo Cuatro Torres Business Area. “La década más prolífica en cuanto a construcción fue la de los 70. Tan sólo en ese periodo se construyeron 34 edificios”, enumeran desde la consultora inmobiliaria. ¿Quiénes son los dueños de la arteria financiera de la capital?

Cartera
El mayor propietario de edificios en la Castellana es la Administración Pública. Su importante cartera de activos inmobiliarios le hace acumular seis inmuebles, descontando los 13 edificios singulares, en esta zona. En total, es propietaria de casi medio millón de metros cuadrados.

Entre los inversores privados, destaca una sociedad por encima de todos: Ponte Gadea. La firma controlada por Amancio Ortega posee una importante cartera inmobiliaria, donde se incluyen varios edificios en la Castellana. “La cartera de Ponte Gadea en Castellana es excelente en términos de localización y calidad”, explica Lola Martínez.

La sociedad de Amancio Ortega entró a formar parte del selecto club de propietarios en 2004 cuando adquirió el número 92 de Castellana, ocupado entonces por Terra. Un año después, se hizo con Castellana 35 y, en 2006, con Castellana 79.

Precisamente, Ponte Gadea protagoniza una de las obras de rehabilitación en la zona estrella de oficinas en Madrid. La reforma integral de Castellana 79, situado junto a los grandes almacenes y Torre Titania de El Corte Inglés, se encuentra a punto de finalizar. Su inauguración supondrá la salida de 9.000 metros cuadrados de alquiler al mercado, ya que Ponte Gadea siempre da uso patrimonialista a sus inmuebles.

Hay otras familias del escenario empresarial español que apuestan por esta exclusiva calle. Por ejemplo, Omega Capital, vehículo de inversión de Alicia Koplowitz, es propietario del número 28 del Paseo de La Castellana; y grupo Copisa, gestionado por la familia Reyzábal, tiene Castellana 15.

“Los casi 7.000 metros cuadrados de Castellana 50, propiedad de la Mutua Madrileña, y los 9.000 de Castellana 79, que ya se encuentran en comercialización, han hecho aumentar la, hasta ahora, escasa oferta de superficie de oficinas en la mejor zona del corazón del distrito de los negocios”, explican desde el departamento de Rentas de Cuhsman & Wakefield.

Y es que, aunque La Castellana es la estrella del mercado, no todos sus números son iguales y, por tanto, tienen el mismo valor, ni propietario. “Los edificios del primer tramo de la Castellana (desde la zona de Recoletos y Colón hasta Gregorio Marañón), considerado como zona primera, se lo reparten mayoritariamente las aseguradoras y los family office”.

Dentro del sector privado, las aseguradoras son las que concentran el mayor número de inmuebles en propiedad. Mutua Madrileña, el Consorcio de Compensación de Seguros (de titularidad pública pero jurídicamente independiente), Grupo Generali, Alliance Seguros y Reale. En total, las aseguradoras acumulan 326.000 metros cuadrados, repartidos en 26 edificios.

Rehabilitación
Dentro de este tipo de compañías, Mutua Madrileña es quien atesora mayor patrimonio inmobiliario en la arteria madrileña. “Es, de largo, el mayor propietario de oficinas de la Castellana. Además, Mutua Madrileña ha dejado atrás los años en los que sus edificios se caracterizaban por tener muy poca gestión, en los que, en algunos casos, fueron languideciendo, a una rehabilitación, total o parcial, de casi todos los edificios de Castellana”, subrayan desde la consultora inmobilaria.

Entre las renovaciones, destaca uno de los edificios más reconocidos: Torre Pirámide. Situado en el número 31, recientemente se acometió una actualización de sus instalaciones, igual que ocurre en las Torres de Colón o con Castellana 50. “Este edificio fue diseñado por Rafael de la Hoz Arderius a principios de los 80, y, ahora, la rehabilitación está siendo dirigida por el mismo estudio de arquitectura, ahora dirigido por su hijo, Rafael de la Hoz”, señala Paloma Relinque, socia de Cushman & Wakefield. “Es de los pocos edificios en zona prime completamente rehabilitado y, alcanzará, con toda seguridad, las rentas más elevadas de mercado, por ubicación y calidad”, añade.

En este sentido, la renta máxima actual en el corazón de la Castellana se sitúa en torno a los 28 euros el metro cuadrado al mes, “si bien se han registrado operaciones puntuales por encima de esta cifra”, señala Relinque.

Mutua Madrileña es, además, propietario de uno de los rascacielos que conforman el complejo de las Cuatro Torres: la llamada Torre de Cristal. Éste es, con diferencia, el inmueble con menos ocupantes de los que tiene la aseguradora en la Castelllana. Tan sólo acogen cuatro inquilinos; Agbar, Oslwang Abogados, Affirma y el grupo de ingeniería Bovis Lend Lease, en sus más de 57.000 metros cuadrados de superficie bruta alquilable (SBA). En el resto de la cartera, Mutua Madrileña mantiene una ocupación del 95%.

Precios
La escasez de rotación en el centenar de edificios de oficinas que existe en la zona hace que los precios no sigan una tendencia, sino que dependan de cada activo y ubicación dentro de la misma calle.

“Exceptuando el sector público, que todavía ocupa un número considerable de inmueble en el corazón del distrito financiero, esta zona ha quedado prácticamente reservada para empresas del sector financiero, despachos de abogados y consultoras”.

En el caso de las compras, destacan dos ejemplos recientes. “El edificio más caro, tanto en término de inversión total como por precio del metro cuadrado ha sido en la Torre Caja Madrid”, asegura Martínez. La entidad pagó 815 millones de euros a Repsol por el rascacielos en 2007.

“Otro edificio que marcó un precio de locura fue Castellana 40, que fue adquirido por Lubasa por 36 millones en 2006. Un par de años después, lo tuvo que vender por 32 millones”, añade.

Ránking de propietarios
Mutua Madrileña
La aseguradora es, después de la Administración Pública, el mayor propietario de la arteria financiera de Madrid, con ocho edificios y 150.000 metros cuadrados de superficie sobre rasante. Entre ellos, figuran inmuebles emblemáticos como Torre Pirámide y otros de nueva construcción como Torre de Cristal.

Consorcio de compensación de seguros
De los doce edificios que tiene en Madrid esta entidad pública (aunque jurídicamente independiente), siete están situados en el Paseo de La Castellana. Entre sus últimas adquisiciones, destaca la compra en 2009 de Castellana 108 a la inmobiliaria Colonial.

Ponte Gadea
El fondo de inversión de Amancio Ortega, propietario del grupo Inditex, acumula en su cartera un importante número de inmuebles, situados en diferentes calles de Madrid. En el caso de la Castellana, tiene cuatro que son considerados entre los mejores de la arteria financiera de la capital.

Metrovacesa
Es de las pocas compañías inmobiliarias que mantienen edificios de oficinas en la mejor zona de La Castellana. Además del Sollube, antigua sede del grupo, cuenta con Cadagua, alquilado, entre otros, a Martinsa Fadesa. También posee los números 278 y 280, ocupados por Repsol.

Grupo Generali
La aseguradora tiene tres edificios en la Castellana, con una superficie total de 43.000 metros cuadrados. La cartera de edificios del grupo Generali presenta una ocupación del 92%. El mayor de ellos, en los números 2 y 4 de Orense, situada en la zona de Nuevos Ministerios, está parcialmente ocupado por la entidad.

Las novedades
Castellana 200. El complejo, que incluye varios edificios de oficinas y un hotel de cinco estrellas, está siendo construido por Reyal Urbis y su banca acreedora.

Edificio Titania. El que fuera el antiguo Windsor fue adquirido por la cadena El Corte Inglés, que ultima la apertura de su zona de oficinas, tras inaugurar la parte comercial hace dos meses.

Castellana 79. Propiedad de Ponte Gadea, el edificio contará con 9.000 metros cuadrados de oficinas y fue comprado en 2006 a la aseguradora Axa, también su anterior ocupante.

Castellana 50. Propiedad de Mutua Madrileña, el edificio es uno de los pocos que está siendo reformado íntegramente por el hijo del autor del proyecto inicial, Rafael de La Hoz.

Castellana 7. Es el último de los edificios que está siendo rehabilitado, con una superficie de 15.000 metros cuadrados, por un inversor privado. Anteriormente, fue ocupado por Banesto.

House F

13 julio, 2011 § Deja un comentario

Esta vivienda obra del arquitecto Santiago Parramón se caracteriza por su emplazamiento en un terreno con fuerte pendiente y con un riachuelo que lo atraviesa. Una orografía ligeramente accidentada, el terreno rocoso y la preservación de la mayoría de los árboles fueron las pautas de proyecto.
El objetivo de Santiago Parramón era ocupar mínimamente el solar liberando el paso del riachuelo para que atravesara libremente el terreno, justo por debajo de la vivienda, y asía dejara oír el sonido del agua en su transcurrir, el olor que desprende la vegetación, las texturas… Todo esto sumaba a la vertiente emocional que el arquitecto pretendió que tuviera el proyecto.
Finalmente se optó por dejar el solar intacto y apoyar un objeto, un gran volumen que descansa en una mínima superficie de apoyo. La vivienda tan solo toma contacto con el terreno a través de un núcleo central de pequeñas dimensiones. La acotación de la cimentación fue una labor arqueológica sobre la que se actuó como auténticos cirujanos para minimizar el impacto a la superficie rocosa. 


El núcleo central incorpora en su interior una escalera que se prolonga hasta la cubierta, donde dos grandes jácenas se lanzan hacia los extremos del edificio. Los forjados de las plantas inferiores se apoyan en ese núcleo central y se lanzan a encontrar los tirantes que cuelgan desde las jácenas de cubierta. La casa está colgada.
El objetivo de Parramón es que el proyecto se entendiera como un objeto unitario, por ello que todo el programa y la interacción de esté con el exterior se producen en su interior. Se trata de crear espacio dentro de un objeto, un objeto “tallado” al que se le hizo una serie de penetraciones que cruzan vertical, horizontal y transversalmente y que, a modo de túneles de mina, nos comunican con el exterior. 


Esos túneles están completamente revestidos, tanto suelos, como techos y paredes, de cuarcita celeste.
El interior y el exterior de la vivienda son de color blanco y todas y cada una de las interacciones que se producen entre el espacio interior y el exterior se resuelven con el mismo material: la cuarcita celeste, ya que por sus características proporciona un suave reflejo que permite que la naturaleza entre en el interior. Tan solo blanco y celeste: cuerpo y perforación.
De esta forma el paisaje, además de verse a través de la superficie acristalada del final del corredor, se refleja de forma calidoscópica proyectándose hacia el interior. Uno de estos pasillos verticales que funciona como pozo de luz natural permite la observación del riachuelo desde las estancias principales, que situadas a diferentes niveles, se asoman para ver cómo transcurre. El interior está completamente bañado por la luz natural, los espacios son continuos y amplios. Se puede sentir la magnitud en su completa dimensión.
El color claro exterior busca un pretendido contraste del objeto con la vegetación. Cuando ésta y el arbolado vayan creciendo con el paso de los años se podrá alcanzar el último objetivo del arquitecto, descubrir la vivienda oculta tras los árboles. 


Se trata de una Vivienda-Estudio. El programa está dispuesto en tres niveles. La planta noble se encuentra en el nivel superior y justo por debajo de ésta se sitúa la planta de los dormitorios, en el último nivel se ubican los servicios complementarios. 

www.soloarquitectura.com

Vitra y la ecología del valor de uso

12 julio, 2011 § Deja un comentario

La cuestión de la responsabilidad ecológica de un consorcio suele discutirse de un modo con el que difícilmente puede captarse demasiado interés. Normalmente se trata como una adhesión moral a una norma vigente a escala social.


En lugar de como una obligación impuesta desde fuera a los fines empresariales y que básicamente supone gastos, sin duda también podemos considerar el contexto de las consecuencias ecológicas de la fabricación de un bien de consumo como parte de su propia utilidad. Como una cuestión de diseño.

    La conciencia medioambiental comenzó a desarrollarse debido a una serie de catástrofes ecológicas y al crecimiento exponencial de la cantidad de basura en los países industrializados a principios de los años ochenta y, desde entonces, ha generado un consenso social. No obstante, esta reacción no fue la que señaló el momento inicial en el que Vitra se interesó por este tema. Una vez más, ha sido la tradición del pensamiento de los Eames la que ha estructurado la filosofía de Vitra desde el principio. Aunque por aquel entonces aún no existían los términos “impacto medioambiental” y “ecología”, Charles y Ray Eames siempre proyectaban sus diseños dentro de un contexto ético y social. Deseaban poner al alcance del máximo número de personas y a cambio de un precio lo más bajo posible objetos cotidianos de gran calidad. Vieron que la fabricación industrial era el medio para alcanzar este fin. En cambio, nunca atribuyeron un significado autónomo a las cuestiones formales, y para ellos habría sido incomprensible una concepción del diseño que pudiese convertirse en atributo de un género de productos meramente elitista. Para los Eames, el ethos de la calidad reside, sobre todo, en la durabilidad del producto final y la intercambiabilidad de sus distintos componentes al servicio de dicha durabilidad. Se trataba algo desconocido hasta entonces: muebles modulares, como las sillas y los sillones del Plastic Group, cuya gracia constructiva era la conexión abierta entre distintas carcasas y bases. El hecho de que la medida más eficaz para evitar la basura se basa en asegurar una durabilidad extraordinaria, que se refiere a la existencia física tanto como a la estética, puede percibirse en todos los muebles de Vitra de esta época. Esto también ocurre, por ejemplo, con la Lounge Chair, convertida en el arquetipo del estilo moderno. Una película publicitaria que rodaron los Eames por puro placer tras concluir la primera muestra para la producción en serie no se centra en sus calidades representativas, ni siquiera en su enorme comodidad, sino precisamente su “componibilidad”. Un hombre ensambla todos los elementos constructivos y monta el sillón entero en unos minutos ante los ojos del espectador y, cuando termina, se deja caer sobre el acolchado. Casi medio siglo antes de que se acuñase el término “separación de materiales”, todos los diseños de los Eames eran ya desmontables.

    Vitra está convencida de que naturalmente forma parte del valor de uso y de la utilidad de un mueble el hecho de que ni su fabricación, ni su utilización, ni su eliminación desemboquen en ningún perjuicio para el usuario. Al igual que la belleza y la funcionalidad, los aspectos ecológicos también pertenecen a la naturaleza de las cosas y a su utilidad. Forman parte del diseño. Sin embargo, en una empresa compleja, la convicción no basta para garantizar que en los miles de pasos distintos de procesamiento esté presente el concepto de las consecuencias ecológicas y ejerza algún tipo de control. Por este motivo se fundó el grupo de trabajo “Vitra y el medio ambiente” en 1986, que se ha convertido en una amplia estructura de gestión medioambiental. En él, todas las actividades de la empresa se someten a reflexión por lo que respecta al criterio de la protección del medio ambiente. Las auditorías internas y una comprobación del sistema realizada por peritos externos permiten tener una certeza adicional para el desarrollo continuado de todas las medidas.

    Evitar tendencias estilísticas pasajeras y efímeras para el vertedero de la historia del gusto sigue siendo el eje central de una cultura industrial sensata que para Vitra reza así: productos duraderos, desarrollados cuidadosamente a partir de materiales de alta calidad, igualmente dotados para ser reparables y envejecer con dignidad, y con una esperanza de vida estética lo más atemporal posible. Éste es el ideal al que aspira Vitra.

    REUTILIZACION DE CAJAS

    8 julio, 2011 § Deja un comentario

    ¿Por qué gastar dinero y comprar muebles de presentación costosos, si los puede hacer uno mismo? En este caso no debemos apilar los productos en anaqueles y ni siquiera sacarlos de sus cajas de cartón.

    Supongo que se requiere una cierta habilidad para no dañar los productos cuando se recortan las ventanas en la caja de cartón, pero supongo con cierta práctica y la fuerza de gravedad no es ningún problema.

    La pregunta es si el propietario de la tienda era simplemente perezoso o quizás un pícaro, ¿o ambas cosas? ¿Pensó que sus “muebles” hacen creer a la gente que él es más barato que los demás o está tan frustrado por sus ganancias mínimas que resolvió expresar sus sentimientos de esta manera? ¿O bien es su manera de convertir un negocio que sería totalmente normal en uno absolutamente singular? ¿Se enteró que un tal sistema de autoayuda así realmente permite aumentar las ventas? Tal vez, el marco proporcionado por las cajas de cartón confiere un aire extraordinario a los productos en comparación con aquellos que se hallan debajo en los anaqueles. ¿Nos ayuda saber que la tienda se halla en Barcelona, en un barrio más bien humilde?

    El diseñador británico Jasper Morrison (*1959) es precursor de la “nueva simplicidad”, una tendencia que preconiza una interpretación humilde y más seria del diseño. En 2006, él y el diseñador japonés Naoto Fukasawa suscitaron una gran atención con la exposición “Super Normal”y las tesis presentadas en ella.

    www.vitra.com

    Albergue juvenil : Metaform Arquitectos

    7 julio, 2011 § Deja un comentario

    El centro comunitario fue realizado por Metaform Archtects y está ubicado en el centro del Parque Larochette, que se encuentra en el corazón del Gran Ducado de Luxemburgo en el cantón de Mersch y cuenta con una superficie de 370m2.

    Ubicado en el bosque, el centro comunitario se encuentra en la orilla separando así el parque desde la carretera comunal.  
    En un esfuerzo por promover la integración, este edificio tiende a confundirse y armonizar con su entorno por su volumetría ordenada y con su “camuflaje natural”, compuesto de revestimiento de alerce. 
    Los grandes ventanales, que se suman al ritmo de las fachadas, no son sólo los portadores de luz natural, sino que también actúan como marcos visuales en los espacios que rodean y así favorecer el diálogo entre el interior y el exterior. 

    En el interior se integran el hormigón, el ladrillo y la madera aglomerada, configurando un interior atractivo y variable. Además se diseñó gran parte del mobiliario, que se une a la estructura y forma parte del diseño interior.